domingo, 22 de enero de 2012



TECNICAS DE APLICACIÓN DE CALOR Y FRIO

Son medidas  terapéuticas que sirven para dar comodidad al paciente, estimulando la piel y tejido subcutáneos con calor o frio, o para dar tratamiento de una deshidratación o golpe de calor, espasmos musculares o inflamación.  

APLICACIÓN DE  FRIO:  Se lleva a cabo cuando se aplican compresas frías  o bolsas de hielo en determinadas regiones del  cuerpo del paciente, con el fin de  reducir el metabolismo celular.

OJETIVOS:
Regular la elevación de la temperatura corporal.
Ayudar  al vaso construcción.
Detener hemorragias
Aliviar dolor
Facilita la eliminación del calor corporal
Reduce el mínimo los efectos de la fiebre.

FUNDAMENTOS ANATOMICOS FISIOLOGICOS:

Es importante saber que el hipotálamo posterior se encarga de la concentración del calor, así como producir más calor cuando la temperatura del organismo desciende  mediante un vaso construcción, cuando se contraen, se siente frio, independientemente de la temperatura central del organismo.  El frio adormece los receptores del dolor;  al contraer los vasos sanguíneos periféricos y en consecuencia aumenta la presión arterial y evita hemorragias. Ayuda a la construcción muscular, deprime la acción del corazón y aumenta la viscosidad de la sangre.
El cual disminuye el índice metabólico nasal y por ende las demandas de oxigeno y nutrientes de los tejidos corporales.

LOS PRINCIPIOS DE ACCION:

1. PREVENTIVO
2. CURATIVO

LOS  PRINCIPIOS PARA  CUMPLIR  Y APLICAR LA ACCION:

Lavarse las manos para prevenir enfermedades cruzadas.
Llevar junto al paciente inmediatamente  el equipo a utilizar (Compresas  o bolsas de hielo)
Si se utiliza bolsas   llenarla con 2/3 de hielo  o agua fría y serrarla correctamente, las compresas se remojaran bien con agua fría y luego exprimirlas, para evitar la incomodada.
Brindar plan educacional al paciente sobre el procedimiento que se está realizando, para evitar ansiedad.

PRINCIPIOS PARA EVITAR INCOMODIDA AL PACIENTE:

Proteger las bolsas de hielo con una manta para evitar daño tisular.
Dejar descubierta el área para permitir una mejor conducción de calor.
Proteger la unidad con un ahulado, para evitar incomodidad al paciente durante el procedimiento.

EQUIPO A UTILIZAR:

Toallas o compresas
Bolsas de hule.
Recipiente con agua fría o hielo
Manta
Ahulado
Campos o sabanas

PROCEDIMIENTO:

Colocar el ahulado debajo el área  a tratar
Colocar la bolsa de hielo en el área afectada, debidamente cubierto vigilando que la bolsa contenga suficiente hielo o agua fría, aplicándolo según orden medica.
Vigilar constantemente al paciente para su comodidad
Al finalizar el procedimiento retirar la bolsa con hilo, secar la piel, y luego dejar al paciente cómodo en su unidad, si fuera necesario aplicar talco en el área afectada.
Anotar en la nota de enfermería todo el procedimiento que se le realizo al paciente
Dejar limpio y ordenado el quipo, el lugar en donde se realizo el procedimiento.    




APLICACIÓN DE CALOR:

Es la aplicación de calor por medio de compresas caliente o bolsas con agua caliente, debidamente protegidas  en determinadas regiones del cuerpo del paciente, para activar el metabolismo  celular, con fines paliativos o terapéuticos.

OBJETIVOS PARA LA APLICACIÓN DE CALOR:

Acelerar el proceso supurativo
Descongelar los tejidos
Aliviar el dolor (por Isquemias: muerte del tejido)
Favorecer el relajamiento muscular
Evitar el daño tisular (tejidos)
Reducir la tumefacción (edema o inflamación)
Provocar la evolución de un apéndice inflamado
Mejorar la oxigenación y la nutrición de los tejidos, ayudando así al metabolismo
Ablandar el exudado  tisular (elementos extravasados en un proceso inflamatorio) y la consiguiente curación.
Aumentar la circulación a la zona del cuerpo en que se aplica.

FUNDAMENTO ANATOMOFISIOLOGICO:

El hipotálamo anterior rige la perdida de calor a través  de la vasodilatación de la piel y sudoración cuando se eleve la temperatura del organismo, bajo este efecto, baja la presión sanguínea y aumenta el ritmo respiratorio.
Al calentar cualquier área del cuerpo provoca una aceleración en el metabolismo, produciendo vasodilatación e incremento en el flujo sanguíneo, lo que contribuye a la oxigenación y nutrición de los tejidos.
A medida que se aplique calor se absorberá con mayor facilidad el líquido tisular y como consecuencia se reducirá la tumefacción y edema, se recomienda para estimular el relajamiento de los músculos  esqueléticos  el cual se está promoviendo la comodidad  y reposo  general  al paciente.

PRINCIPIOS DE ACCION:

1. PREVENTIVO
2. CURATIVO

LOS  PRINCIPIOS PARA  CUMPLIR  Y APLICAR LA ACCION:

Lavarse las manos para prevenir enfermedades cruzadas.
Llevar junto al paciente inmediatamente  el equipo a utilizar (Compresas  o bolsas de hielo que se llenara con agua caliente).
Si se utiliza bolsas   llenarla con 2/3 de hielo  o agua caliente y serrarla correctamente, las compresas se remojaran bien con agua fría y luego exprimirlas, para evitar la incomodada.
Brindar plan educacional al paciente sobre el procedimiento que se está realizando, para evitar ansiedad.

PRINCIPIOS PARA EVITAR INCOMODIDA AL PACIENTE:

Proteger las bolsas  con una manta para evitar daño tisular.
Proteger la unidad con un ahulado, para evitar incomodidad al paciente durante el procedimiento.
La temperatura debe ser mayor de 46 grados centígrados.

EQUIPO A UTILIZAR:

Bolsas de hule.
Manta
Ahulado
Compresas
Pinzas o guantes
Vaselina.

PROCEDIMIENTO:

Buscar la comodidad del paciente
Mojar las compresas en la solución o agua caliente, exprimirlas con las pinzas o guantes
Colocar las compresas o bolsas en el área a tratar, observando la piel
Vigilar precisamente  las reacciones adversas al área afectada
Dejar por  cinco minutos las compresas o bolsas en la zona afecta y cubrirlas con una toalla
Al enfriarse la solución o agua retirarla
Después de aplicar las compresas o bolsas, la piel se encontrara enrojecida, aplicar  vaselina
Secar y cubrir el área afectada y dejar cómodo al paciente.
Anotar en la nota de enfermería todo el procedimiento que se le realizo al paciente
Dejar limpio y ordenado el quipo, el lugar en donde se realizo el procedimiento.    
 
CALENTADOR ELECTRICO Y HORNO:

El calentador eléctrico o lámpara con focos ordinarios sirven para proporcionar calor continuo. Se emplea, sobre todo para trastornos circulatorios de extremidades inferiores, la lámpara  tiene focos de 25 voltios cada uno colocados dentro de la armazón de alambres para evitar quemaduras al paciente, incendios accidentales por contacto con papel, sabanas o cobertores, el numero de foco dependerá de las necesidades del paciente. 

COJÍN ELÉCTRICO:
Sirven para la aplicación del calor local,  ya que en los hospitales son preferiblemente  se utilizan los que tiene  control automático.

COJÍN DE CALENTADOR QUÍMICO:
Este tipo de cojín calentador se usa con la misma finalidad que la bolsa de agua caliente, la cual es un saco más pesado por ello en la mayoría de casos no es recomendable usarlas con apósitos o compresas.  Se produce calor al añadir una pequeña cantidad de agua al contenido químico, el cual el calor dura de 8 a 10 horas  según el tipo de sustancia química a utilizar.

LAMPARAS DE CALOR:
Este otro medio para la aplicación de calor al paciente según la necesidad que presente, dentro de las cuales están: Lámpara de Arco de Carbón que produce radiación ultravioleta. Las lámparas de calor Radiante o lámpara infrarroja este equipo para la aplicación de calor se debe usar con precaución ya que si no se controla el calor este puede destruir los tejidos o producir cambios en la sangre.


 CUIDADO DE LAS HERIDAS

1. La piel y las mucosas alojan normalmente microorganismos.

 A fin de disminuir el paso de gérmenes a una herida, está indicado lavarse las manos antes y después de atender a un paciente. Además, la aplicación de un antiséptico en la herida y a su alrededor disminuye el número de microorganismos y en consecuencia el peligro de  infección.

FORMA DE MOVERSE EN LA CAMA

Cambiar de posición con frecuencia, cuando menos cada dos horas, estando despierto. Si hay dificultad para moverse debido a la incisión, a continuación se dan algunas Indicaciones:

1. Para correr el cuerpo hacia un lado, acostarse sobre la espalda, doblar las rodillas, levantar las caderas y correrlas, y a continuación los hombros

2.Para girar de lado, doblar las rodillas, apoyar la incisión con las manos y girar como tronco

3. Es más fácil si está levantada la barandilla. Atravesar el brazo para alcanzarla y tirarse hacia su costado, girando como tronco

3. Para sentarse a un lado de la cama, girar hacia un lado, levantar las piernas sobre el borde de la cama y empujarse utilizando los brazos.

2. Los microorganismos se encuentran en el aire.

En ocasiones se deja expuesta una herida, en particular si es superficial y ha cerrado por sí misma. Sin embargo, la mayor parte de las incisiones quirúrgicas y heridas que afectan tejidos profundos se protegen con un apósito estéril. Cuando se cambie, es necesario cuidar que la herida quede expuesta el menor tiempo posible y la circulación de aire en la habitación sea mínima. Estas precauciones persiguen dos propósitos: proteger la herida de posible contaminación por bacterias de la atmósfera y reducir al mínimo el paso de microorganismos de la herida al aire circulante. Cuando una lesión está infectada, hay posibilidad de que existan en la atmósfera bacterias patógenas (como 5taphylococcus aureus), por lo que estas precauciones son de particular importancia.


3 La humedad estimula la multiplicación de microorganismos.

 Es más probable que los apósitos húmedos con exudado fomenten la proliferación de microorganismos que cuando están secos. Los apósitos se cambian con frecuencia siempre que se humedecen hasta la parte externa. Si no se ha indicado cambiarlos, pueden reforzarse con otros apósitos estériles secos para impedir el paso de microorganismos del exterior a la herida, en tanto se notifica al médico.

4. La humedad facilita el movimiento de microorganismos.

Cuando un apósito se humedece hasta el exterior, se facilita el paso de microorganismos hacia la herida, porque la humedad proporciona un vehículo para su transporte.

Como la parte externa de su apósito por lo general está muy contaminada, es necesario evitar el paso de microorganismos al interior. Si se conservan secos se inhiben la multiplicación y el paso de microorganismos.

5 Los líquidos atraviesan los materiales por acción capilar.

Las telas laxas, como la gasa, proporcionan buena superficie para la acción capilar. El líquido se absorbe a través del material, ya que cada hilo lo extrae de la herida por la tensión de superficie, y por las fuerzas de  adherencia y cohesión que actúan juntas.

6. Los líquidos fluyen hacia abajo por gravedad.

En la herida supurante, es muy probable que el área de mayor contaminación sea la parte más baja, donde se reúne la secreción. Si es aconsejable promover el drenaje, el médico suele colocar en este sitio un dren o taponamiento.

7. Las vías respiratorias suelen alojar microorganismos, que pueden diseminarse a heridas abiertas.

Cuando estas últimas se exponen, es necesario evitar que se diseminen microorganismos de las vías respiratorias. En muchas instituciones es común que las enfermeras y los médicos, y en algunos casos incluso los pacientes, utilicen mascarillas cuando cambian los apósitos de heridas.
De cualquier modo, como medida de precaución contra contaminaciones, es aconsejable no hablar cuando está descubierta la herida.



8. La sangre transporta las materias que nutren y reparan los tejidos del cuerpo.

Al colocar el apósito y el vendaje en una herida es necesario comprobar que no se restrinja la circulación del área en forma alguna. Nunca deben colocarse muy apretados; se aplican comenzando en la porción distal del cuerpo y se prosigue hasta la proximal para promover el flujo venoso.

9. La piel y las mucosas pueden lesionarse por agentes químicos, mecánicos, térmicos y microbianos.

Los desinfectantes y medicamentos utilizados para asear y tratar una herida y los tejidos vecinos deben ser lo bastante fuertes para resultar eficaces, pero sin irritar los tejidos sanos. Cuando sea necesario utilizar desinfectantes irritantes en heridas abiertas, pueden usarse ungüentos, como la vaselina estéril, con el fin de cuidar la piel. Con frecuencia se utiliza óxido de zinc para protegerla de supuraciones irritantes.
A fin de evitar lesiones mecánicas en las salientes óseas que se vendan, se colocan cojinci- 110s para prevenir irritaciones por fricción. La tela adhesiva debe quitarse con cuidado; para no lastimar la piel, puede aflojarse con solventes especiales. Las lesiones térmicas se evitan aplicando las soluciones a una temperatura que no lesione los tejidos. La temperatura ambiente suele considerarse segura en la mayor parte de los casos. Las lesiones microbianas se evitan en gran parte siguiendo técnicas estériles en el cuidado de las heridas. Todas las soluciones, apósitos y equipo que entren en contacto con una herida abierta deben ser estériles.

Microorganismos que causan infecciones en heridas. Hay varios gérmenes que se encuentran comúnmente en las infecciones de heridas. Del grupo de los grampositivos, Staphylococcus aureus y S. albus son los más comunes. Son bacterias esféricas asimétricas que se encuentran normalmente en la nariz, la piel y las heces. Los estreptococos alfa y hemolíticos beta también causan muchas infecciones. Se estima que 8% de las personas llevan estas bacterias en la nasofaringe. Los clostridios toxígenos son bacilos anaerobios que forman esporas. Se desarrollan en ambientes sin aire y se encuentran en el tubo intestinal de animales, el polvo y el suelo. Un miembro bien conocido de esta familia es Clostridium tetani, que causa el tétanos; muchos médicos administran sistemáticamente dosis profilácticas de toxoide tetánico a pacientes cuyas heridas han estado en contacto con el suelo. De las bacterias gramnegativas, Escherichia coli y las especies de Aerobacter y Alcaligenes son las que se encuentran con mayor frecuencia en heridas. Junto con Proteus y Pseudomonas son los gérmenes principales del intestino. También se hallan en la región anogenital y son causa común de infecciones de las vías urinarias. Consideraciones generales en la curación de heridas. Las metas básicas de la acción de enfermería en la atención de pacientes con heridas son:

1. Promover la cicatrización tisular.
2. Evitar el desarrollo de infecciones en la herida.
3. Promover la comodidad el paciente.

Tan variados como los tipos de heridas son los cuidados que éstas requieren. Una herida puede cerrarse con sutura sin que se produzca supuración. En este tipo suele dejarse colocado el apósito original hasta que cicatriza por completo. En ocasiones se pulveriza un material plástico transparente que las sella y evita la necesidad de apósitos. Observación de las heridas. Las instrucciones del médico sobre el cuidado de la herida y cualquier precaución específica que deba tomarse deberán estar escritas en las órdenes.

Cuando se examina una herida, por ejemplo al cambiar un apósito, se observan cuidadosamente varias de sus características y la secreción que proviene de ella. Se revisa la aproximación de sus bordes. Algunas heridas se cierran con sutura o grapas; otras por presión con un vendaje o tela adhesiva en mariposa (vendoletes). Con frecuencia se utilizan "Steri- Strips", o puede hacerse un vendolete con una tira de tela adhesiva que se estrecha en el centro y se coloca a través de la herida, de tal forma que sus porciones adherentes se peguen en la piel de ambos lados y unan sus bordes.

 El lado adherente de la tela que está en contacto directo con la herida suele recubrirse para que no se adhiera a ella. Las brechas en una herida suturada o cerrada con tela adhesiva pueden retrasar la cicatrización y deben darse a conocer. Algunas heridas no se cierran deliberadamente,  sino que se deja que cierren en forma natural por segunda intención. En la herida también se buscan signos de inflamación e infección, como enrojecimiento, tumefacción, dolor, calor y limitación de la función de la parte afectada.

La cantidad de exudado que se considere normal dependerá del sitio, tamaño y tipo de herida. No es raro que normalmente exude un poco de serosidad en el posoperatorio. (El suero es la parte clara de la sangre.) Cabe esperar que en una herida de la región anogenital el exudado sea más seroso que en una de la cara. El exudado seroso es de color ámbar y contiene agua, leucocitos y algunos desechos celulares. La supuración sanguínea es roja. La de color rojo vivo está compuesta de sangre fresca; la oscura es sangre vieja.

En las heridas infectadas con frecuencia hay exudado purulento (de pus) que puede ser blanco, amarillo, rosa o  verde, según el microorganismo infectante. Suele ser viscoso y tener un olor desagradable característico. Además de los tres tipos básicos de exudados de las heridas, hay combinaciones como serosanguinolento, seropurulento y sanguinopurulento.

Una descripción precisa del exudado de la herida debe incluir la cantidad; las descripciones tradicionales, como abundante, moderado y poco, dependen mucho de la interpretación individual y con frecuencia del sitio y tipo de herida.

 Por ejemplo, la cantidad de exudado que se consideraría moderada en cirugía perineal, por lo general sería grande en una apendicectomía. Como estos adjetivos pueden causar confusiones, se utilizan medidas más exactas. En algunos hospitales, la cantidad de exudado se indica según el número de apósitos que están empapados y la cantidad de líquidos que contienen. Un ejemplo de esta descripción sería "exudado serosanguinolento, de 7.5 cm de diámetro, que empapa dos apósitos de gasa". Además de la descripción de la herida y el exudado, se anotan otros signos y síntomas; por ejemplo, dolor punzante cerca de la herida, fiebre, cefalea, anorexia, hemorragia u otros síntomas de infección generalizada o localizada.

Apósitos.

La frecuencia con que se cambian los apósitos depende de las necesidades del paciente y las indicaciones del médico. En ocasiones se indica cambiados a intervalos regulares (p. ej., dos veces al día), o a juicio de la enfermera. En este último caso se cambia cuando esté húmedo, pero nunca con mayor frecuencia de la necesaria, porque cada vez que se descubre una herida aumenta la posibilidad de iniciar una infección. Las heridas quirúrgicas pueden cerrarse con una gran variedad de materiales no absorbibles, como los de poliéster, polipropileno o seda, o absorbibles hechos de intestino quirúrgico (catgut) o una fibra sintética. En ocasiones se utilizan hilos de alambre. Los puntos en la piel por lo general no son absorbibles. Si se espera que una herida supure mucho, el médico introduce un dren o un tapón para facilitado. Con este fin se utilizan drenes de caucho suaves o duros, y de plástico.

 El taponamiento suele consistir en una tira larga de gasa, impregnada a menudo con desinfectante o antibióticoso Los drenes y taponamientos se extraen un poco cada día para estimular la cicatrización de lo profundo de la herida a la superficie. En las de esta naturaleza cabe esperar que el exudado sea considerable. Algunos drenes se fijan con sutura, en tanto que otros se mueven libremente. Los de caucho suave (Penrose) tienen con frecuencia un alfiler de seguridad estéril en la porción distal del dren para evitar que se deslicen al interior de la herida. Los apósitos de heridas supurantes deben cambiarse siempre que se humedezcan.
 El líquido no sólo irrita la piel, sino que también es un sitio probable de infección.

PREPARACIÓN DEL AMBIENTE.

 Cuando hay que exponer una herida al aire es necesario hacer todo lo posible por disminuir el número de microorganismos que pudieran entrar en contacto con ella. Por esa razón, se cierran puertas y ventanas para eliminar corrientes y se corren las cortinas de alrededor de la cama. La unidad de la cama se dispone según convenga a la persona que cambia los apósitos. Por lo general, se quitan de antemano todos los objetos de la mesita de noche o de la mesa de cama para que la enfermera pueda colocar la bandeja de apósitos en un sitio conveniente. Antes de curar la herida, la enfermera se lava las manos para reducir el número de microorganismos que normalmente tiene en la piel.


PREPARACIÓN DEL EQUIPO.

 El equipo específico necesario depende del tipo de herida. Una técnica aséptica segura consiste en utilizar bandejas individuales con materiales y equipo que puedan desecharse o esterilizarse una vez que se cambia el apósito.

Al evitar el traslado de frascos y otros artículos de un paciente a otro se elimina el paso de microorganismos por estos medios.

Cuando se cambian los apósitos es necesario disponer un recipiente para desechar los sucios y las esponjas de gasa (bolsas de papel encerado que permiten guardar estos materiales contaminados y desechados con facilidad, pues la cera conserva la humedad en el interior de la bolsa), un recipiente con desinfectante, dos o tres pinzas (con frecuencia se utilizan las de tejidos y arterias), apósitos estériles y esponjas de gasa.

 Para curar algunas heridas también se necesitan tijeras estériles con las cuales se recortan los drenes o se da forma a los apósitos. Por lo general, también se necesita tela adhesiva. Una vez que se ha colocado el equipo en una bandeja, protegido de la contaminación (cubriéndolo con una toalla estéril, por ejemplo), puede llevarse con seguridad hasta el enfermo.

 En algunos hospitales hay equipos estándar listos para usarse; en estos casos sólo es necesario añadir el desinfectante y algún equipo adicional para algún paciente en particular. Si hay que utilizar mascarilla, suele colocarse antes de arreglar el equipo y conservarse hasta que se haya terminado de cubrir la herida.

PREPARACIÓN DEL PACIENTE.

Antes de cambiar el apósito de una herida es necesario pensar qué información necesita el enfermo sobre el procedimiento.

Si ha de ver su herida por primera vez, quizá desee algunos datos sobre su aspecto y lo que sucederá durante el cambio de apósitos. Los detalles de la explicación dependen de las necesidades del enfermo.
 Con frecuencia, una herida tiene para él un significado diferente al obvio; por ejemplo, quizá le preocupe el aspecto de la futura cicatriz. .

El paciente puede ayudar si permanece acostado quieto durante el procedimiento, a fin de no contaminar accidentalmente la herida y el equipo.

En algunos casos es necesario advertirle que no hable y alejar sus manos del área de la herida, a fin de conservar la técnica estéril. Durante la explicación se utilizan con precaución palabras como "infección", "contaminada" y "sucia", ya que pensará que algo anda malo tal vez suponga futuras complicaciones.

 Las personas sin experiencia preguntan con frecuencia si al cambiar los apósitos, al extraer los drenes o al quitar los puntos de sutura sentirán dolor. Suele preocuparles su capacidad para afrontar el dolor en una forma socialmente aceptable.

En general, ninguna de estas medidas causa dolor, salvo cuando los apósitos se adhieren a la superficie de la piel. Si están muy adheridos por exudados secos, suelen quitarse con muy poca molestia humedeciéndolos con solución salina normal o agua estéril.

Otra posible causa de molestia es el uso de un desinfectante con alcohol. El paciente puede sentirlo frío y quizá tenga picazón cuando entra en contacto con una herida abierta. A menudo es aconsejable utilizar un desinfectante sin base alcohólica. En la mayor parte de los hospitales se usa un tipo particular de desinfectante para curar heridas.

Cuando se teme que el procedimiento cause molestias, suele ser más fácil que el paciente lo afronte si antes se le advierte, de modo que estructure de antemano sus respuestas.

 Antes de cambiar un apósito, el paciente se coloca en una posición que le sea conveniente y cómoda.

Quizá sea necesario proporcionarle algunas compresas para darle calor y respetar su intimidad.


PROCEDIMIENTOS PARA COLOCARSE LOS GUANTES ESTÉRILES.

 En algunos hospitales se aconseja utilizar guantes estériles para cambiar un apósito y asear una herida; en otros se prefiere la técnica de "no tocar", utilizando pinzas estériles.

 Cualquiera que sea el criterio que se aplique, es importante que todo el equipo que toque una herida abierta sea estéril. Si se utilizan guantes estériles para cambiar apósitos, suelen colocarse después de quitar los sucios.
Al preparar la bandeja del apósito junto a la cama del paciente, se coloca la bolsa de guantes en una superficie limpia y plana, y se abre.

En muchos hospitales se utilizan hoy en día guantes estériles desechables, por lo general ya tratados con talco.

 De otro modo, la enfermera encontrará un sobrecito de talco dentro del empaque de los guantes (que le facilitará ponérselos).

 Cuando la enfermera o el personal de salud  está listo  para colocase  los guantes, saca cuidadosamente el sobre cito de talco de la bolsa, lo abre y se lo vierte con cuidado en las manos. (Si los guantes ya lo contienen, esta etapa no es necesaria.) Las enfermeras diestras suelen colocarse primero el guante izquierdo. Para ello, toman el interior del manguillo doblado de este guante con su mano derecha, lo extraen de la bolsa y deslizan la mano a su interior.

(Es más fácil si se meten rectos los dedos.) A continuación ya puede colocarse el segundo guante.

 Los dedos de la mano izquierda enguantada se deslizan debajo del borde del manguillo doblado del guante derecho, para extraerlo de la bolsa. En seguida, cuidando de no tocar la piel de la mano o el uniforme, se desliza cuidadosamente la derecha en el interior del guante, tirando el manguillo sobre la muñeca con la mano izquierda (enguantada), que aún se encuentra debajo de él.

A continuación, se coloca sobre la muñeca el manguillo del guante izquierdo (por la misma técnica de superficie estéril con superficie estéril), deslizando los dedos de la mano derecha, ya enguantada, debajo del manguillo doblado del guante izquierdo y llevándolo cuidadosamente sobre la muñeca. Una vez colocados los dos guantes, la enfermera puede ajustar los dedos en la misma forma que lo haría con un par de guantes comunes.


PROCEDIMIENTOS PARA CAMBIAR APÓSITOS.

 El equipo se dispone en forma tal que no sea necesario pasar los apósitos y esponjas sucias sobre el campo estéril. Por lo general, el apósito sucio se quita con pinzas estériles, se coloca en la bolsa de papel encerado y aquéllas en un recipiente para desechos. En seguida se asea la herida con un desinfectante. Las cinco reglas para asear una herida son:

1. Utilizar cada esponja sólo una vez, aseando de la parte superior de la herida a la inferior (limpiando de "limpio a sucio") y eliminando en seguida la esponja. La parte más limpia de la herida se encuentra en la parte superior, donde hay menos exudado.

2. Limpiar en primer lugar la piel y luego la  herida. Limpiar en una dirección, desde la herida hacia afuera para evitar la transmisión de microorganismos de la piel circundante hacia el interior de la herida.

3. Cuando no se utilizan guantes estériles, la punta de las pinzas se conserva más baja que la mano. Las manos sin guantes  contaminan el mango de las pinzas, y si la solución que hay en las puntas corre hacia éste por estar más bajo, cuando se eleve después, la solución contaminada regresará a las puntas y habrá ensuciado todo el instrumento.

4. No llevar esponjas contaminadas sobre áreas estériles. Hay el peligro de que la solución contaminada gotee en el equipo estéril.

5. No pasar sobre un campo estéril. Existe el peligro de que los contaminantes de los brazos o el uniforme caigan en el campo estéril. Una vez que se ha aseado la herida, se irriga si así se ha indicado. Para irrigarla normalmente se utilizan unos 500 mI de solución estéril a temperatura ambiente. Si la solución es irritante de la piel, antes deben protegerse las áreas vecinas con un ungüento, como vaselina estéril. Durante la irrigación, el paciente se acuesta, para que cuando la enfermera vierta la solución con una jeringa estéril, ésta fluya libremente sobre la herida y luego hacia el recipiente. Después de la irrigación se seca la piel, enjugándola muy suavemente con esponjas estériles.

El nuevo apósito estéril se coloca con pinzas estériles. Se deja caer sobre la herida en vez de moverlo en la piel, para no pasar microorganismos hasta el centro de la herida y evitar su lesión mecánica. Cuando los apósitos van húmedos, se mojan en la solución prescrita, se exprimen con pinzas para arterias y en seguida se colocan sobre la herida. El apósito externo debe prolongarse cuando menos 5 cm más allá de una herida abierta, por precaución contra contaminación posterior en caso de que se volteen accidentalmente los bordes de éste. Los apósitos pueden fijarse con tela adhesiva, tela elástica, tela impermeable, tiras adhesivas, fajas, vendas o tela plástica. El tipo de material y el método para fijarlo depende del sitio de la herida y las necesidades específicas del paciente. Para enfermos alérgicos a la tela adhesiva pueden utilizarse otros vendajes adherentes comerciales.
En la cara suele usarse tela de plástico, porque no irrita. La tela impermeable conserva seca la herida y por ello es especialmente útil cerca de un área que supura. Las ataduras adherentes se utilizan cuando es necesario cambiar apósitos con frecuencia, tiene que despegarse de la piel en tanto no se ensucie. Al fijar un apósito con tela adhesiva, la pincelación previa de la piel con tintura de benzoína  protegerá el epitelio superficial. Si antes de aplicar la cinta se afeitan las zonas vellosas, se causarán menos molestias al quitarla. La tela adhesiva puede despegarse con facilidad si se utiliza un solvente, como acetona, para aflojar la goma. También puede usarse éter o benceno, pero como son muy inflamables, no deben quedar cerca de los enfermos.  Fajas Pueden usarse para fijar apósitos, hacer presión, apoyar un área del cuerpo y proporcionar comodidad.
Por lo general están hechas de algodón fuerte y durable.  Algunas fajas de Esculteto están re cubiertas de franela, que absorbe la humedad y las hace más cómodas. Cuando se pretende que la faja dé apoyo a los músculos abdominales, conviene utilizar una de tipo elástico de doble dirección, similar a un cinturón.



CURACIONES Y CAMBIO DE APÓSITOS

DEFINICION

CURACION: limpieza de la herida operatoria mediante técnicas asépticas y antisepsia a la hora de realizarla, para la pronta recuperación de la misma y del paciente.
APÓSITOS: Los apósitos son vendajes especiales que bloquean los gérmenes y mantienen el sitio  seco y limpio evitando infecciones  y de esfacelación (proceso de hacerse gangrenoso o necrótico) excesiva.


OBJETIVOS:
Eliminar el proceso infeccioso local y así facilitar las fases de cicatrización de las heridas en pacientes agudos o crónicos mediante limpiezas técnicas asépticas de la herida y la región ya que ponen en peligro la salud del paciente.
Establecer el material necesario para la realización de una curación.

FUNDAMENTO ANATOMO FISIOLOGÍCO

Piel: Es el mayor órgano del cuerpo humano, o animal. Actúa como barrera protectora que aísla al organismo del medio que lo rodea, protegiéndolo y contribuyendo a mantener íntegras sus estructuras, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno, y éste varía en cada especie.  Ésta costa de tres capas epidermis (es la capa externa de la piel), dermis(es la capa de piel situada bajo la epidermis y firmemente conectado a ella) e hipodermis (es la capa subcutánea de la piel).
Existen dos tipos de piel:
Piel blanda: la piel blanda es aquella que se encuentra principalmente en los párpados y las zonas genitales.
Piel gruesa: la piel gruesa se localiza en la piel labial, plantar y palmar, además esta se caracteriza por tener un estrato corneo muy desarrollado, a comparación del resto de la piel.
Tejido: Combinación de células similares adaptadas para llevar a cabo una función específica. Existen diferentes tipos de tejidos los cuales son:
Epitelial: es el tejido formado por una o varias capas de células unidas entre sí que puestas recubren todas las superficies libres del organismo, y constituyen el revestimiento interno de las cavidades, órganos, huecos, conductos del cuerpo y la piel.
Conjuntivo: que forma parte de los tejidos conectivos.
Muscular: es un tejido que está formado por las fibras musculares.
Nervioso: comprende aproximadamente billones de neuronas y una incalculable cantidad de interconexiones, que forma el complejo sistema de comunicación neuronal.
TERMINOLOGÍA:
Herida: es toda pérdida de continuidad de la piel o de las mucosas, secundaria a un traumatismo que produce una comunicación entre el interior de la herida y el exterior.
1.- Heridas limpias: Son el 75% de todas las heridas que se realizan en cirugías de tipo electivo, sin tendencia a infectarse, por lo que se utiliza el cierre primario para su reparación, manteniendo la técnica aséptica y sin invadir la cavidad orofaringea o los tractos respiratorio, digestivo o genitourinario.
3.- Heridas contaminadas: Existe abundante salida de líquidos infectados procedente de los tractos, o no se ha podido conservar la técnica aséptica.
4.- Heridas sucias: Son heridas muy contaminadas o infectadas por traumatismos, cirugías o lesiones previas.
Osteosíntesis: es un tratamiento quirúrgico de fracturas, en el que éstas son reducidas y fijadas en forma estable. Para ello se utiliza la implantación de diferentes dispositivos tales como placas, clavos, tornillos, alambre, agujas y pines, entre otros.

La técnica de la curación puede variar, según sea el tipo de herida operatoria, ya que si realizas curación y cambio de apósito en material de osteosíntesis, como tutores externos, en donde los clavos insertados en los huesos y piel delimitan colocar un apósito sobre ellos, se deberá realizar un corte en el apósito, para que este abrace a dicho material y no deje libre el paso de bacterias en la herida.

Curación en catéteres, para los cuales existen adhesivos especiales, en los cuales luego de realizar la curación y asepsia de los mismos, se debe colocar un adhesivo limpio y estéril.

Se debe observar los tipos de heridas y estados de las mismas, para poder realizar una curación libre de infecciones.

ACCIONES DE ENFERMERIA

Verificar  el expediente.
Lavarse las manos.
Identificar al paciente.
Preparar el material y el equipo necesario.
Explicarle al paciente el procedimiento.
Colocar al paciente  en la posición adecuada para realizar el procedimiento.

PRINCIPIOS PARA LOGRAR LA ACCION

Llevar a cabo la técnica correcta con el fin de evitar infecciones en la herida.
Tener un buen contacto con el paciente tomándolo como un ser único e integral respetando su individualidad.
Brindar apoyo enocional al paciente, ya que hará que se sienta mas confiado y colaborara al momento de realizar la técnica disminuyendo la ansiedad y dolor.
Observar y verificar que el equipo a utilizar sea el indicado tomando las medias de bioseguridad tanto  para el paciente como para el que realiza la técnica.
Valorar el estado del paciente respecto a la herida para tomar las acciones necesarias para su bienestar.

PRINCIPIOS PARA EVITAR LA PATOLOGIA ADICIONAL

Las manos son portadoras de microorganismos por tal motivo se deben realizar la técnica correcta del lavado de manos.
Las curaciones de herida aséptica deben realizarse primero que las sépticas para reducir el número de microorganismos y riesgo de infección.
A mayor frecuencia de curaciones  prevenimos infecciones  y velamos por el estado y mejoría  de la  salud  del paciente para su pronta recuperación.
Heridas operatorias ó suturas no infectadas:
No descubrir la herida un día después de la cirugía.
Curar el siguiente día, cada 48 ó 72 horas (si el nivel de higiene es bajo, cuanto menos se toque una herida limpia, menos peligro existe que se infecte).
Heridas infectadas:
Curar cada 24 horas ó P.R.N. (por razón necesaria).
Quemaduras de Segundo grado (no graves)
La gravedad depende de la extensión de la quemadura.
Curar cada 48 ó 72 horas.

PRINCIPIOS PARA EVITAR LA INCOMODIDAD AL PACIENTE

Colocar al paciente en una posición adecuada, tomando en cuenta su patología y su herida con ello se contribuirá al bienestar físico y recuperación del paciente.
La integridad de la piel es la primera linea de defensa del cuerpo contra infecciones y lesiones por ello es importante cuidar la higiene personal ya que es una funsion independiente importante en los pacientes inmovilizados por una herida.
La sensibilidad de los diversos tejidos del cuerpo a los estímulos dolorosos es diferente por tal motivo es importante tomar conciencia y hacer las curaciones lo mas cuidadosamente para no lastimas al paciente.

EQUIPO NECESARIO

Carrito de curaciones que incluye una cubeta de deposito de desechos
Pinza auxiliar
Guantes quirúrgicos
Guantes descartables
Antiséptico
Curaciones o apósitos
Gasas estériles
Hisopos
Vendas de gasa
Esparadrapo
Equipo de curación
Tijeras de vendaje
Agua estéril
Balde


PROCEDIMIENTO PARA QUE REALICES LA CURACIÓN

Verificar la indicación médica en el expediente clínico.
Lavarse las manos haciendo la técnica correcta.
Preparar el material y equipo.
Identificar al paciente  llamarlo por su nombre y explicarle el procedimiento.
Colocar al paciente en la posición adecuada.
Ponerse los guantes descartables.
Aflojar el apósito que cubre la herida deteniendo la piel y tirando del esparadrapo hacia la herida.
Quite lentamente el apósito sucio.
Observar en el apósito la cantidad, tipo, color y olor del exudado y desecharlo.
Observar la condición de la herida.
Lavarse las manos haciendo la técnica correcta.
Abrir el equipo de curación.
Humedecer las gasas con solución antiséptica.
Ponerse los guantes estériles según técnicas.
Limpiar la herida iniciando el centro de la herida y luego las zonas adyacentes, las veces necesarias hasta que quede limpia.
Colocar el apósito estéril o gasas estériles hasta que la herida quede cubierta.
Fijar las orillas del apósito a  la piel con tiras del esparadrapo.
Quitarse los guantes.
Dejar al paciente cómodo.
Dejar el equipo limpio y en su lugar.
Lavarse las manos haciendo la técnica correcta.
Hacer las anotaciones necesarias en el expediente clínico.



TRACCION MUSCULOESQUELETICAS

DEFINICIÓN:
La tracción consiste en la aplicación de una fuerza de tiramiento a una parte del cuerpo; se utiliza para minimizar los espasmos musculares; reducir, alinear e inmovilizar fracturas, reducir deformidades e incrementar el espacio entre superficies opuestas. La tracción debe ser aplicada en la dirección y magnitud correctas para lograr su efecto terapéutico. A medida que el musculo y los tejidos blandos se relajan, la cantidad de peso utilizado se puede cambiar para alcanzar el resultado deseado.
En ocasiones debe aplicarse tracción en varias direcciones para lograr el efecto deseado, en cuyo caso, una parte de las leneas  de tracción contrarresta a la otra, estas líneas se conocen con e nombre de sectores de fuerza y la reacción real de la fuerza de tiramiento corresponde a un punto intermedio entre las dos líneas de tracción. Los efectos de esta medida terapéutica se valora con radiogramas y se hacen ajustes en caso necesario.

OBJETIVOS:

Reducción de la ansiedad, molestias mínimas, máximo nivel de cuidados personales.

Prevenir el deterioro de las capacidades funcionales del enfermo por la limitación de la movilidad.

Prevenir la degeneración de los músculos a través de los ejercicios que pueda entorpecer el movimiento articular.


FUNDAMENTO ANATOMO FISIOLOGICO:

Maceración cutánea:
Durante la valoración inicial, la enfermera identifica la piel sensible y frágil (común en los adultos de avanzada edad.
Presión venosa:
La tracción de la piel puede ejercer presión en los nervios periféricos. Cuando se aplica tracción en la extremidad inferior, se debe tener cuidado de evitar la presión en el nervio peroneo en el punto en que pasa alrededor el cuello del peroneo, justo debajo de la rodilla porque causa caída del pie.
Los siguientes son aspectos importantes de la atención de pacientes sometidos a tracción.
Vigilar con regularidad  la sensación y el movimiento.
Cualquier queja de sensación quemante bajo el vendaje de tracción o bota se debe investigar de inmediato.
La alteración de la sensación y la función motora se deben informar al medico de inmediato
Trastornos Circulatorios:
Después de aplicar tracción a la piel, la enfermera inspecciona la circulación del pie o la mano en un lapso de 15 a 30 min después cada 1 o 2 horas; esta valoración incluye lo siguiente:
Valorar pulsos periféricos y color, llenado capilar y temperatura de los dedos de manos o pies.
Valorar al paciente para detectar sensibilidad en las pantorrillas  y signo de Homans positivo, que indican trombosis venosa profunda.

TERMINOLOGIA:

Tendón de Aquiles: es un tendón de la parte posterior de la pierna. Sirve para unir el gemelo y el músculo sóleo al hueso calcáneo (talón).  En los humanos, este tendón pasa por detrás del tobillo y es el más grueso y fuerte del cuerpo.
Estasis venosa: Disminución del flujo venoso, bien porque una vena está comprimida, o bien porque hay un obstáculo para el vaciado de la sangre en la aurícula.

ACCION DE ENFERMERIA:

Conservación de una tracción efigcaz
Cuando se utiliza tracción esquelética, se verifica que las cuerdas del aparato estén en los carriles de las poleas, que no estén desgastadas, que las pesas descuelguen  libremente y que los nudos de la cuerda estén seguros.
Mantenimiento de la posición:
El alineamiento del cuerpo del paciente en tracción se debe mantener según lo prescrito para fomentar una línea de tracción eficaz.
Prevención de la maceración en la piel:
Se valoran puntos específicos de presión para detectar enrojecimiento y maceración de la piel. Las zonas particularmente vulnerables a la de presión causada por el aparato de tracción aplicada a las extremidades inferíos incluyen tuberosidad isquiática, espacio poplíteo, tendón de Aquiles y talón.

Vigilancia al estado neurovascular:
La enfermera valorara el estado neurovascular de la extremidad inmovilizada por lo menos cada hora al principio y después cada 4 horas. Asimismo da indicaciones al paciente para que informe de inmediato de cualquier cambio en las sensaciones o movimientos para valorar con prontitud.
Cuidados del sitio de los tornillos:
 La herida en los sitios de inserción requiere de cuidados para evitar infecciones y el desarrollo de osteomielitis.
Al principio, el sitio se cubre con un apósito estéril; mas adelante, la atención se individualiza, si bien la enfermera debe mantener el área limpia. Es de esperarse un exilado ceroso ligero en el sitio del tornillo, aunque se evite la formación de costras. Se valora el drenaje y el sito del tornillo par a detecta signos de infección, como inflamación, dolor y drenaje purulento. El paciente debe experimentar molestias en el sitio de inserción debido a la tracción de la piel causada por el musculo sin apoyo.
Fomento del ejercicio:
Los ejercicios dentro de los limites terapéuticos que imponga la tracción son valiosos para conservar la fuerza y el torno de los músculos, además de estimular la circulación. Entre los ejercicios activos se encuetan elevación del cuerpo con el trapecio, flexión y extensión de los pies, ejercicios de rango de movimientos y resistencia contra peso de las articulaciones no afectadas.

PRINCIPIOS PARA LOGRAR LA ACCION:

Conservar o recuperar la independencia de las actividades de la vida diaria en cuando sea posible.
Cuando los músculos no se utilizan el proceso de degeneración se inicia casi de inmediato.
La digestión incluye el tejido óseo, la piel y el musculo.
Todas las articulaciones tienen una amplitud limitada de movilidad.
Los ejercicios pasivos en el arco completo evita el desarrollo de contracturas que pueden entorpecer el movimiento articular.
Para conservar y mejorar la fuerza y el tono muscular se requiere su contracción activa.
La contracción activa de los músculos de un lado del cuerpo hace que contraigan los correspondientes del otro lado.
El ejercicio tiene efectos beneficiosos en todos los sistemas del organismo.

PRINCIPIOS DE LA TRACCION EFICAZ:

Siempre que se aplique tracción, se recurre a la contracción para que la tracción sea efectiva; la contracción es la fuerza que se aplica en dirección opuesta a la tracción. En términos generales, la contracción necesaria la ejerce el peso del cuerpo del paciente y los ajustes de su posición en la cama.
Principios que deben aplicarse a la atención de los pacientes sometidos a tracción:
La tracción debe ser continua para ser eficaz en la reducción e inmovilización de fracturas.
Nunca se interrumpe la tracción esquelética.
No se elimina los pesos a menos que la tracción se prescriba en forma intermitente.
Se debe eliminar cualquier factor que reduzca la tracción o modifique la línea de tracción resultante:
Se centra y alinea el cuerpo del paciente en la cama cuando se aplica tracción.
Los cables no deben estar obstruidos.
Las pesas deben colgar libremente y no apoyarse en la cama ni en el piso.
Los nudos de los cables o la pieza para el pie no deben tocar la polea ni los pies de la cama.
Hay varios tipos de tracción. En la tracción recta se aplica la fuerza en línea recta con la parte del cuerpo apoyada en la cama. La tracción equilibrada en suspensión consiste en suspender la extremidad correspondiente por arriba de la cama y permitir cierta movilidad al paciente sin que se perturbe la línea de tracción.

PRINCIPIOS PARA LOGRAR LA PATOLOGIA ADICIONAL:

La enfermera nunca debe quitar las pesas de tracción esquelética a menos que se presente una situación que ponga en peligro la vida, pues se frustran los objetivos y podría producirse una lesión.
La enfermera debe inspeccionar el sitio del tornillo por lo menos cada 8 horas para detectar sitios de inflamación.
La enfermera debe proteger e inspeccionar codos y rodillas para detectar zonas de presión.
La enfermera anima al paciente a realizar ejercicios  activos de y flexión y extensión del tobillo y contracciones isométricas de los músculos de la pantorrillas. (ejercicio de bombeo de la pantorrilla) 10 veces cada hora, mientras esta despierto, para disminuir la estasis venosa de comprensión y tratamiento anticoagulante para prevenir la formación de trombos.
La herida en los sitios de inserción requiere de cuidados para evitar infecciones y el desarrollo de osteomielitis.
Los ejercicios isométricos (cuádriceps y glúteos), de la extremidad inmovilizada son importantes para mantener la fuerza de los principales músculos empleados en la de ambulación. sin ejercicio el paciente pierde gran parte de la fuerza y masa musculares, además que se proponga considerablemente el periodo de rehabilitación.

PRINCIPIOS PARA LOGRAR LA INCOMODIDAD DEL PACIENTE:

Conservar la fuerza y el tono de los músculos que no se utilizan y cuyo movimiento
No esta contraindicado por la naturaleza del problema de salud que puede tener.
Prevenir la degeneración de estos músculos.
Evitar contracturas que puede impedir la movilidad de las articulaciones
Restablecer cuando sea preciso cuando sea posible, la fuerza y el tono de los músculos dañados.
Prevenir el deterioro de otras capacidades funcionales del enfermo, por la limitación de la movilidad.

PROCEDIMIENTOS:

Examen radiológico: Consiste en el uso de los rayos X como técnica no invasiva para el diagnóstico de las lesiones del aparato locomotor.
Estas permiten proyecciones o vistas: Anteriores y posteriores, Oblicuas, Tórax, pelvis y extremidades. Y a su vez también permiten evaluar la madurez esquelética. Su uso está contraindicado en el embarazo.
Tomografía axial computarizada (TAC): Estudio imagen lógico no invasivo en cortes sagital, transversal y horizontal, que permite una imagen más nítida de huesos y tejidos para el diagnóstico de los trastornos músculo-esqueléticos, traumáticos espinales y vertebrales.
Resonancia magnética nuclear (RMN) :Estudio no invasivo, donde se obtienen imágenes de los tejidos corporales por el uso de las ondas electromagnéticas y se logran excelentes contrastes del tejido blando, lo que permite una evaluación integral de los estados tumorales y músculo-esqueléticos.
Artroscopía: Estudio de los elementos articulares mediante la introducción de un artroscopio en la articulación, se utiliza como método diagnóstico y quirúrgico, pero requiere de una preparación física y psicológica previa; además, permite tomar muestra para biopsia y diagnostica artropatías. Complicaciones: Hemorragias, Edema, Infección.
Mielografía:  Prueba diagnóstica donde se inyecta por vía lumbar o su occipital un contraste radio opaco con el objetivo de visualizar el conducto medular y la médula.
Indicaciones: Hernia, Tumores, Trastornos degenerativos de la columna.
Contraindicaciones: Embarazo, Alergia al contraste, Hipertensión intrac raneal.
Complicaciones: Cefalea,  Náuseas y vómitos, Crisis convulsivas.
Lectromiografía  (EMG) : Es el registro gráfico de las respuestas musculares y nerviosas ante los estímulos eléctricos de uno o varios músculos.
Artrografía:  Estudio radiológico contrastado de los tejidos articulares con el objetivo de diagnosticar desgarros ligamentarios, tendinosos y cartilaginosos que no se pueden diagnosticar por medio de una artroscopía.   Contraindicaciones: Infección articular, Embarazo, Alergia al contraste, Artritis activa.
Biopsia ósea, muscular y sinovial: Es la extracción de una o más muestras de tejidos para el estudio microscópico, citológico e histológico con el objetivo de diagnosticar: tumores óseos, enfermedades musculares, trastornos sinoviales y artritis activa.
Estudio de laboratorio:  Se realiza estudio de hematología con fórmula leucocitaria, orina y heces fecales, determinaciones de calcio y fósforo, que permitan valorar desde el punto de vista clínico, el estado del paciente; así, apoyan el diagnóstico y manejo de este.
En qué consiste la RMN del sistema musculoesquelético
La RMN emplea un campo magnético potente, pulsadas de radiofrecuencia y una computadora para crear imágenes detalladas de los órganos, tejidos blandos, huesos, y prácticamente el resto de las estructuras internas del cuerpo.
Las imágenes detalladas obtenidas con la RMN les permiten a los médicos evaluar mejor varias partes del cuerpo y determinar la presencia de ciertas enfermedades que no se podrían evaluar adecuadamente con otros métodos por imágenes como los rayos X, el ultrasonido o las tomografías axiales computarizadas (también denominadas TC o exploración por TAC).
Algunos de los usos comunes del procedimiento:
La RMN es por lo general la mejor opción para examinar:
las principales articulaciones del cuerpo.
patologías de los discos intervertebrales de la columna
los tejidos blandos de las extremidades (músculos y huesos).
La RMN típicamente se lleva a cabo para diagnosticar o evaluar:
enfermedades degenerativas de las articulaciones como la artritis y el desgarro de meniscos (rodilla) o el desgarro del borde articular cartilaginoso (hombros y cadera).
fracturas (en determinados pacientes).
anomalías en las articulaciones debido a traumas (como desgarro de ligamentos y tendones).
anomalías en los discos de la columna (como una hernia de disco).
la integridad de la columna vertebral luego de un trauma.
lesiones deportivas y laborales causadas por esfuerzos repetidos, vibraciones o impactos fuertes.
infecciones (como la osteomielitis).
tumores (tumores primarios y metástasis) que afectan huesos y articulaciones.
dolor, inflamación o sangrado en los tejidos dentro o alrededor de las articulaciones y extremidades.
De qué manera funciona el procedimiento
A diferencia de los exámenes convencionales de rayos X y la exploración por tomografía computarizada (TC), la RMN no depende de la radiación ionizante. En cambio, estando uno dentro del imán, las ondas de radio redirigen los ejes de protones que están girando, y que son los núcleos de los átomos de hidrógeno, en un campo magnético potente.
Cómo se realiza el procedimiento
Las exploraciones por RMN pueden realizarse en los pacientes hospitalizados o ambulatorios.
Usted se sitúa en la mesa de examen móvil. Se utilizarán unas tiras y un cabezal que lo ayudarán a permanecer inmóvil y mantener la posición correcta durante el procedimiento.
Pequeños dispositivos que contienen las bobinas capaces de emitir y recibir ondas de radio serán colocados alrededor o en forma adyacente al área del cuerpo que será estudiada.
Si se utiliza un material de contraste durante el examen de RMN, una enfermera o tecnólogo le insertara una línea intravenosa (IV) en la vena del brazo o la mano. Posiblemente se use una solución salina. La solución goteará a través de la IV para evitar el bloqueo de la línea IV hasta que se inyecte el material de contraste.
Usted se trasladará hacia el imán de la unidad de RMN y el radiólogo y el tecnólogo abandonarán la habitación mientras se lleva a cabo el examen de RMN.
Si se utiliza un material de contraste durante el examen, será inyectado en la línea intravenosa (IV) luego de una serie de exploraciones. Durante o a continuación de la inyección se tomará una serie de imágenes adicional.
Cuando se completa el examen, le pedirán que espere un momento hasta que el tecnólogo o radiólogo controle las imágenes en caso de que necesite imágenes adicionales.
Le quitarán la línea intravenosa.
Por lo general, los exámenes de RMN incluyen múltiples pasadas (secuencias), algunas de ellas pueden durar varios minutos.
Por lo general, el examen se completa en 30 - 45 minutos.
Cuáles son los beneficios y los riesgos
Beneficios
La RMN es una técnica de diagnóstico por imágenes que no requiere exposición a la radiación.
Las imágenes de RM de las estructuras de los tejidos blandos del cuerpo (en especial, los músculos, huesos y articulaciones) se ven más claramente y en mayor detalle que las que se obtienen con otros métodos de diagnóstico por imágenes. Esto hace de la RMN una herramienta valiosísima para el diagnóstico y evaluación tempranos de muchas patologías, incluyendo los tumores.
La RMN puede distinguir tejidos anormales de los tejidos normales con mucha más precisión que otros exámenes de diagnóstico por imágenes (rayos X, TAC, etc.).
La RMN hace posible descubrir anormalidades que pueden quedar ocultas por los huesos con otros métodos de exploración.
El material de contraste utilizado en los exámenes de RMN tiene menos probabilidades de producir una reacción alérgica que los materiales a base de yodo, utilizados para rayos X convencionales y exploraciones por TC.
Las imágenes por RM permiten a los médicos ver claramente incluso pequeños desgarros y lesiones de tendones, ligamentos y músculos y algunas fracturas que no pueden verse mediante los rayos X.
Riesgos
El examen de RMN casi no supone riesgos en el paciente medio si se siguen las pautas de seguridad apropiadas.
Si se ha usado sedación, puede haber riesgos de exceso de sedación. El tecnólogo o la enfermera controlan sus signos vitales para minimizar el riego.
Si bien el potente campo magnético no es perjudicial en sí mismo, los dispositivos médicos implantables que contienen metales pueden funcionar mal o causar problemas durante el examen de RMN.
Existe un leve riesgo de que se produzcan reacciones alérgicas al inyectar el material de contraste. Dichas reacciones por lo general son benignas y de fácil control mediante la medicación. Si usted experimenta síntomas alérgicos, un radiólogo u otro médico estará disponible para ayuda inmediata.
La fibrosis sistémica nefrógena es actualmente una complicación reconocida pero rara de la RMN, que se cree que es causada por la inyección de altas dosis del material de contraste de RMN en los pacientes con severa disfunción renal.
Si se inyecta material de contraste en la articulación, puede haber complicaciones relacionadas tales como infección, sangrado o dolor.




FRAGUADO DE INSTRUMENTOS DE YESO


DEFINICION
Yeso: Mineral común consistente en sulfato de calcio hidratado.
Fraguado de yeso: es un proceso químico que genera el endurecimiento consistente de un aglomerante, que puede ser cal, yeso u otras masas.

OBJETIVOS

Inmovilizar y mantener la alineación de un hueso o una articulación  para que se vuelva a regenerar el hueso fracturado y así evitar deformaciones.
Permitir la pronta ambulación mediante la estabilización de las fracturas.

FUNDAMENTO ANATOMICO FISIOLOGICO:

Hueso: Es un órgano firme, duro y resistente que forma parte del endoesqueleto de los vertebrados. Está compuesto principalmente por tejido óseo, un tipo especializado de tejido conectivo constituido por células, y componentes extracelulares calcificados.

Fractura: es la pérdida de continuidad normal de la sustancia ósea. La fractura es una discontinuidad en los huesos, a consecuencia de golpes, fuerzas o tracciones cuyas intensidades superen la elasticidad del hueso.
La fractura de un hueso comprende habitualmente la destrucción de la continuidad del periostio, el tejido óseo propiamente tal y el endostio. Es la falta de exidomopinooseofomisma y significa daño de un hueso.

La  traumatología: Se ocupa de la lesiones traumáticas de la columna y extremidades que afectan a sus huesos (fracturas)  ligamentos  articulaciones (esquinces, luxaciones,) músculos y tendones (roturas, hematomas, contusiones) y piel (heridas).  Sus tratamientos conservadores se basan en los vendajes blandos (compresivos) férulas y  yesos, y tracciones blandas o esqueléticas. Sus tratamientos quirúrgicos emplean reducción abierta, agujas de kirschener y Steinmann, placas y tornillos de osteosíntesis, dispositivos clavo-placa y tornillo-placa, clavos intramedulares, fijadores externos  e injerto óseo.

La característica del órgano que recibe el tratamiento o procedimiento.
Ruptura parcial o total del hueso: se llama fractura y puede ocurrir por una caída, golpe, accidente o fuerzas repetitivas (lo que se conoce por fractura por estrés).
Fractura completa: rotura de un hueso que interrumpe por completo la continuidad del tejido óseo en toda la anchura del hueso implicado
Fractura cerrada: si la punta de la fractura no se asocia a ruptura de la piel, o si hay herida, ésta no comunica con el exterior.
Fractura expuesta o abierta: si hay una herida que comunica el foco de fractura con el exterior, posibilitando a través de ella, el paso de microorganismos patógenos provenientes de la piel o el exterior.


TERMINOLOGIA:

Pie zambo: es el trastorno congénito más común de las piernas y puede ir de leve y flexible a grave y rígido, Se presenta cuando el pie se curva hacia adentro y hacia abajo.

Escoliosis: es una condición médica en la que la columna vertebral de una persona se curva de lado a lado. Aunque es una compleja deformidad tridimensional, en una radiografía vista desde atrás, la columna vertebral de una persona con escoliosis típica puede verse más como una "S" o una "C" que una línea recta.

Esguince: Es una lesión en la cual la articulación sufre un mecanismo de torsión brusco, vulnerando los medios de unión articulares, es decir, los ligamentos. Estos, pueden sufrir una distensión (esguince grado I), rotura parcial (grado II) o rotura completa de estos (grado III).

Luxación: Es la pérdida de contacto total de las superficies óseas, también se le conoce como dislocación. Sus principales síntomas son dolor intenso, inflamación y deformidad de la zona afectada.

El yeso se utiliza para inmovilizar fracturas, luxaciones, lesiones ligamentosas y roturas tendinosas. Y que además de inmovilizar pueden, al igual que las férulas, tener otras funciones como, permitir la pronta de ambulación  mediante la estabilización  de fracturas vertebrales y de miembros inferiores, corregir deformidades como: pie zambo o pie equino y prevenir escoliosis.

ACCIONES DE ENFERMERIA:

Identificar al paciente.
Informar al paciente sobre el procedimiento e instruirlo sobre la cooperación que se necesita de él.
Brindarle apoyo emocional.
Colocar al paciente en una posición adecuada y cómoda.
Mantener la individualidad del paciente.
Preparar el material a utilizar necesario.

PRINCIPIOS PARA LOGRAR LA ACCION:

Limitar la movilidad de la zona afectada ayudara a que los tejidos del mismo se unan y tengan una recuperación rápida.
Brindar apoyo emocional al paciente, ya que hará que se sienta más confiado y colaborará para que el procedimiento se realice sin mayor dificultad.
La movilización del paciente ayudara a una mejor irrigación sanguínea.
Mantener en alineamiento adecuada la zona afectada, ayudará a que la circulación sanguínea llegue a las partes más difíciles.

PRINCIPIOS PARA EVITAR LA PATOLOGIA ADICIONAL:

Hacer un diagnostico precoz y preciso, utilizando todos los soportes clínicos e instrumentales necesarios con el fin de intervenir de inmediato para la pronta recuperación del paciente.
Escoger materiales cuyas propiedades estructurales resulten más eficaces para el fraguado para que posteriormente no ocurran complicaciones en el momento del enyesado.
La colocación del yeso puede posponerse hasta que disminuya el edema de la extremidad. Mientras tanto, deben administrarse analgésicos y manipularse con cuidado.
La extremidad afectada debe elevarse para favorecer la reducción del edema.

PRINCIPIOS PARA EVITAR  INCOMODIDAD AL PACIENTE:

Evitar que el paciente se ponga nervioso al momento de realizar la técnica así será mas fácil y rápida la colocación del yeso.
Colocar al paciente en una posición adecuada de acuerdo a su fractura, con ello se contribuirá con el estado emocional del paciente y se evitaran ulceras cutáneas.
Tener al paciente inmovilizado para facilitar la formación del callo ósea y con ello a su pronta ambulación  mediante la estabilización de las fracturas.

EQUIPO NECESARIO

Vendas de huata
Vendas de yeso
Recipiente con agua tibia o a temperatura ambiente.

PROCEDIMIENTO:

Identificar al paciente
Informar al paciente sobre el procedimiento e instruirle sobre la cooperación que se necesite de él.
Preparar el material y equipo a utilizar
Lavarse las manos haciendo la técnica correcta.
Mantener el yeso limpio y seco.
Verificar que no tenga grietas ni rupturas.
El medico colocara al paciente en posición que convenga, según las partes por inmovilizar.
Un asistente conservara fijo el brazo o pierna, según sea la posición adecuada. En los vendajes enyesados que incluyan articulaciones, estas suelen ponerse en posición de flexión para disminuir la rigidez.
La enfermera prepara los rollos del vendaje enyesado, colocándolos en un recipiente con agua tibia.
Cada rollo se colocara sobre su base, se espera que dejen de aparecer burbujas, se sacara el primer rollo.
Se colocara lentamente en una mano y, con la otra, se comprimirá suavemente para expulsar el exceso de agua.
Se desenrollara de 8 a 10 Cm.
Se  colocara en las manos del medico, mantendrá un tercer rollo en agua, y sacara el segundo rollo.
Colocar el rollo sobre su base, en la bandeja, para permitir que escape el aire y penetre el agua en todos sus pliegues, con un mínimo de pérdida del yeso en el líquido.
El rollo es secado inmediatamente al terminar el burbujeo, pues en ese memento el aire ha sido sustituido por agua.
Cuando mayor sea el tiempo que el rollo permanezca en el agua, más yeso se perderá en ella.
No se exprimirá demasiado el rollo, pues si se hace perder yeso.
Algunos médicos emplean alcolchonamiento o una media elástica debajo del vendaje con yeso para proteger la piel, especialmente sobre las prominencias.
La enfermera debe permanecer apoyando con sus manos los miembros del paciente mientras el medico realiza el enyesado.
Al mismo tiempo la enfermera deberá dar apoyo emocional al paciente.
Luego de culminar el enyesado, la enfermera deberá brindar la información al paciente con respecto al cuidado que debe tener, el tiempo que lo tendrá y tener una observación constante, en busca de signo de alarma.
Luego la enfermera deberá limpiar todo el equipo utilizado y dejarlo en el lugar respectivo para una posterior utilización.


RETIRADA DEL YESO:
Sierra para yeso.
Tijeras para yeso y separadores.
El los yesos convencionales puede utilizarse una solucion para ablandar el yeso en la línea del corte.




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